Vamos a reutilizar una mesa de caña, lo primero que hay que hacer es aplicarle decapante para quitar todo el barniz antiguo que tiene.
Se le da el decapante, se deja actuar y se retira con estropajo de aluminio, esto hay que hacerlo tantas veces como sea necesario hasta que
se quede perfectamente limpia la caña, eliminado completamente todo el barniz y tintes que tuviera, para poder proceder a barnizar de nuevo.
Se puede dejar en el color natural de la caña, pero en este caso tiene algunas rozaduras y manchas por lo que he decido oscurecerla.
El tinte no agarra en la caña, así que le voy a aplicar barniz con color.
Antes de barnizar le he puesto un listón en los dos laterales de la mesa para que el tablero tenga mas puntos de apoyo, aunque es de DM con un grosor de
0,50 cm. y queda bastante rígido, pero como le voy a poner mosaico será mas pesado y de esta forma el tablero queda apoyado completamente en los laterales.
Para eliminar los restos de suciedad y polvo se limpia bien toda la superficie con alcohol y ya se puede empezar a barnizar.
Como quiero que quede resistente al agua, utilizo barniz de poliuretano de 1 componente satinado, al que le he añadido tinte al alcohol y
disolvente color cerezo y un poco de color nogal para que oscurezca. En este caso he utilizado el barniz sin añadirle aguarrás, ya que al
echarle los tintes ha quedado bastante liquido.
Dado que el barniz cubre poco y quiero que me tape bien los desperfectos, hay que darle bastantes manos, después de cada mano hay que
dejarlo secar y una vez seco lijarlo con una lija muy finita, del 600, antes de proceder a la siguiente mano.
Se le han dado seis manos de barniz y como se puede ver en las fotos ha cubierto bastante, se han disimulado un poco los desperfectos y
ha quedado del color que quería.
Una vez que se ha terminado de barnizar empezamos con el mosaico. Como base he puesto un tablero de DM de 0,5 cm de grosor.
Lo primero colocamos las piezas que enmarcan el mosaico, que ya hemos cortado a la medida exacta con un corta baldosas,
ya que estas piezas de alrededor van en línea recta en forma de marco.
Una vez situadas todas las piezas, se aplica cola blanca sobre la parte trasera del baldosín y se van pegando sobre el tablero.
Ahora para hacer el mosaico rompemos los baldosines en trozos pequeños y los vamos ensamblando de forma que encajen más o menos.
Para romper el baldosín se envuelve con un trazo y se le da un martillazo por la parte trasera del baldosín, con objeto de que se deteriore lo
menos posible y también evitar que salten los trozos pequeños.
Al romper el baldosín, algunas piezas no quedan cortadas uniformemente por lo que hay que lijar los bordes para eliminar la parte blanca y
que luego se puedan ensamblar más fácilmente para que no quede demasiada separación entre las piezas.
En todo caso siempre hay que lijar los bordes de todas las piezas para que queden suavizados, ya que en algunos casos quedan muy afilados e incluso podrían llegar a cortar.
Una vez que se han lijado los bordes, las vamos colocando, se le da cola blanca solo por la parte trasera, no en los bordes y se pegan.
Si no vamos a pegar las piezas contiguas es mejor retirar la cola sobrante antes de que se seque, para que luego asienten bien las piezas
que vayamos pegando.
Es aconsejable ir ensamblando las piezas sin dejar huecos grandes porque luego es mas complicado encontrar la pieza adecuada.
De todas formas se pueden hacer la pieza con la forma que queramos recortándola con unas tenazas y lijando los bordes, aunque esto
cuanto menos lo hagamos mejor, porque es muy laborioso, por eso es mejor encajar las piezas tal cual nos han quedado al romper el baldosín.
Poco a poco se va configurando el mosaico, en este caso el diseño es una playa, mar y unos barcos.
Una vez que hemos terminado de colocar las piezas, limpiamos bien la superficie de los restos de cola y polvo para proceder a aplicar la
borada. Hay diferentes tipos y marcas, yo he comprado Gecol Junta Rapid para juntas de 2 a 20 mm., impermiable y antimoho.
http://www.gecol.es/gecol/html/es/productsblue15.jsp
Se hace la mezcla siguiendo las instrucciones del paquete, es decir se hecha agua y se va añadiendo la cantidad de borada necesaria
para que quede una consistencia un poco espesa, como una papilla ligera, se le da vueltas hasta que quede perfectamente homogénea
sin grumos. Se deja reposar 10 minutos, se vuelve a mezclar, si vemos que ha quedado poco consistente lo dejamos reposar un poco mas.
Mientras reposa la borada, protegemos los bordes de la mesa con cinta de carrocero para evitar que se manche con la borada.
La borada se puede extender con esponja o espátula, hay que dar una capa abundante e ir insistiendo bien en las hendiduras para que se
rellenen totalmente.
Dejar secar y antes de que se seque totalmente y se endurezca demasiado, retirar el sobrante con una esponja húmeda o con la espátula.
En este caso ha quedado un poco escaso el relleno y no se han cubierto bien las hendiduras, por lo que le he dado una segunda mano de la borada para cubrirlo bien.
Dejar fraguar totalmente la borada y frotar la superficie con esparto para eliminar bien todos los restos que hayan quedado por encima del mosaico y dejar la superficie lisa e igualada.
Y este es el resultado final de la mesa de mosaico lista para usar.
Antes de hacer la mesa de centro hice, a modo de ensayo, una mesita de rincón aprovechando la estructura de madera de una banqueta
Y por último he hecho otro mosaico con un caballito de mar para ponerlo en la mesa revistero al otro lado del sillón
Aquí se puede ver el conjunto una vez terminado.